Nuevamente se pone tensa la cuestión con Chile y ya es crónico, sin embargo ahora hay un ingrediente vergonzoso. hay traidores dentro de nuestras FFAA. Y ni que que decir de las reacciones teatrales de nuestros lideres, la esquizofrenia presidencial llego incluso a argumentar un espionaje motivado por la envidia (un paréntesis para las carcajadas) y el testosterónico Rafael Rey (me pregunto ¿cuantos soldados se sentiran identificados e/o inspirados por él?... mas carcajadas) se manifesto a favor de la cordura y de la prudencia, pero con tufo a incertidumbre, sí señores nuestro ministro de defensa. ¿Y los demás? en lo suyo, esto es agua para el pozo de Humala, humo para que no se vea asolearse a Fujimori y luces y cámaras para la resucitada Flores, el muertito Castañeda y un par mas de necesitados de pantalla.
Pero fuera del fango la gente opina y afloran los sentimientos de siempre frente a Chile; en la calle la gente no se calla y habla porque sabe que esto no es de ahora, es de siempre. Los chilenos no espian por envidia, como el felino no asecha porque envidia al roedor, los rotos no perdonan que Perú insista en recuperar la franja marítima ante la Corte de la Haya, porque ése es un fallo cantado y cuando se emita tendremos que ir con nuestra desventaja de doce a uno a hacerlo respetar y retirar a la armada chilena de nuestro territorio. Y aunque por ahora las opiniones frente a los titulares del kiosko sean tachadas de extremistas o exageradas, mas tarde serán llamadas patrióticas y chorrearán como baba de la boca de nuestros politicos.
Por lo pronto mis patas y yo no le tememos a Chile y no nos intimidan sus bravuconadas, que la guerra no favorece a nadie es cierto y que ni peruanos ni chilenos merecemos agarrarnos a trompadas hasta la muerte también, pero si hasta ahora no hemos sido capaces de ganarnos el respeto del vecino por la buenas estamos listos para hacerlo por la segunda vía.

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